Luego del cumpleaños número 4 de mi hijo, he iniciado oficialmente con él a conversar sobre uno de los temas que más me preocupa en su vida, y es en la decisión que esperamos en Dios, tome algún día…la de “recibir a Jesús en su corazón“,  obviamente sé que aún no es el tiempo,  pues no tiene la edad ni la madurez suficiente para entender la magnitud e importancia de esta decisión,  pero la responsabilidad como padre me lleva a hablar con él al respecto, aún de manera muy superficial.   Ayer precisamente conversando,  le mencioné nuevamente que si quería ir al cielo, él tenía que recibir a Jesús en su corazón,  a lo que me respondió:

_ ” papá yo no quiero ir al cielo“!!!

Cuándo le pregunté: ¿por qué?, me dijo: _ “porque yo quiero quedarme aquí con los juguetes”…!!!

La respuesta al principio me causó un poco de gracia, pero luego me quedé pensando en que algún día (si Dios quiere),  él deberá tomar verdaderamente esa decisión,  y si me da esa respuesta más adelante, estoy seguro que no me va a gustar, ni mucho menos me dará gracia.

La presión del mundo cada vez será mayor sobre la vida de él,  cuando ingrese al kinder iniciará ese contacto con el sistema corrupto, materialista, incómodo, difícil…en fin… pecador de este mundo,  el cual día tras día intentará que él fije su mirada “en las cosas de abajo” y no “en las cosas de arriba”…esto es lo que como padre me da temor,  pero bueno, debo seguir trabajando y orando por él.

A manera personal también reflexioné si verdaderamente mi deseo real, práctico y diario como adulto es “quedarme en esta tierra con mis juguetes”… más que trabajar por lo eterno,  y lamentablemente algunas veces es así,  sé que si muero voy a la presencia de Dios, pero ¿Me presentaré ante Dios con mis manos vacías?…bueno, la respuesta está en lo que diariamente hago para la expansión del evangelio, y en nuestras familias tenemos nuestra responsabilidad primordial.

Y Usted…¿Quiere ir al cielo?

Salu2, que Dios te bendiga.

R.Coto.M